Saber escuchar, para saber hablar · BVG Psicologia
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Saber escuchar, para saber hablar

Saber escuchar, para saber hablar

Saber escuchar, para saber hablar

 

Para saber hablar es principal saber escuchar, se necesita en primer lugar tener la capacidad de escuchar, y puede parecer contradictorio, que empecemos hablando de saber comunicarnos y decir que lo primero para hablar es escuchar al otro. Una buena conversación necesita tiempo, para expresar la idea, el problema, se necesita tiempo y apertura, cada persona tenemos nuestros mapas propios, nuestra manera de ver el mundo, la construcción de mi realidad con mis propios valores, preferencias e inquietudes. Cada persona tenemos nuestro mapa, con sus creencias, valores, preferencias, y escuchar es la manera de entender el mapa de la realidad del otro y nos aporta otra manera de ver el mundo.

 

“Valor es lo que se necesita para levantarse y hablar; pero también es lo que se requiere para sentarse y escuchar.” Winston Churchill

 

Desde nuestra forma de filtrar la manera de ver el mundo nos comunicamos y lo compartimos con los demás. Necesitamos entender que cada uno tiene su construcción personal, sin enfadarse, y para comunicarnos, tenemos que entendernos, partiendo del hecho de que cada punto de vista es la realidad de cada uno, necesitamos ese espacio para entender la realidad del otro, esto implica conocer a nuestro receptor. De este modo ampliamos el mundo del “adentro” de cada uno, empatizando con los mapas conceptuales del otro, y conectando con la persona, así nos sentimos comprendidos y comprendemos, captando la emoción, la inquietud, la significación más amplia.

 

 

Comunicar y acompañar

Queremos que el otro entienda lo que nosotros entendemos desde nuestro punto de vista, sin dar lugar a entender el espacio del otro. Tenemos que comunicar y acompañar al otro en su diálogo y tratar de que el otro nos entienda facilitando un diálogo constructivo y emocional. Tener la predisposición de liberarnos de los prejuicios a la hora de hablar, porque con prejuicios sólo se puede hablar con otro igual que yo, y en esto nos empobrecemos.

La capacidad de diálogo es el espíritu de la conversación, sin batallas por llevar razón, para no quedar atrapado en argumentar nuestro punto de vista y querer ganar la batalla dialéctica. Comunicarse forma parte de la socialización, genera placer, nos produce bienestar y da equilibrio mental, frente al neuroticismo de no salir de la propia visión de la vida.

Habla para que yo te conozca. Sócrates

Abandonar la lucha por tener razón, enseñar al otro, querer tener razón, sin escuchar, sin reflexionar, sin la síntesis final que resulta del entendimiento, es caer en un sinsentido que nos dirige al sentimiento de vacío.

Saber escuchar, para saber hablar

Saber escuchar para saber hablar nos exige  aceptarestar presente en la conversación y no en la propia mente preparando la contra argumentación, estar presente desde la emoción y la apertura para conectar con el otro.

 

Si los hombres han nacido con dos ojos, dos orejas y una sola lengua es porque se debe escuchar y mirar dos veces antes de hablar.Madame de Sévigné

 

Entender y comprender

Entender y comprender son dos conceptos distintos. Uno puede entender las palabras del otro, en el idioma que lo dice, con el significado que contiene. Otra cosa es comprender, tener la capacidad de saber por qué está diciendo eso que dice, es captar el sentido del adentro de esa persona, por eso la ironía, el sarcasmo necesita del conocimiento del otro para comprenderlo.

En la comunicación se tiene en cuenta la inteligencia emocional, el tono,  la comunicación no verbal y todas las características que acompañan las palabras. El tono fuerte, autoritario, que aplasta, es una señal de la necesidad de tener razón en el argumento, de estar en la batalla por mantener su punto de vista, se muestran tan agarrados a su idea que esa lucha se convierte en una lucha por el ego propio

No sabe hablar quien no sabe callar. Pitágoras de Samos 

En la conversación podemos encontrarnos en momentos vulnerables que nos confrontan con uno mismo, y tener la capacidad de reconocer que el otro nos muestra una mirada que uno no ve y con humildad acogemos. Cuando defendemos un argumento, en el fondo nos defendemos a uno mismo, nos agarramos a nuestra identidad, y defendemos, ya no solo a un argumento, si no a uno mismo, y cuando nos sentimos cuestionados el ego se dispara. Nos cuesta reconocer la parte de verdad que tiene el otro, cuando esto es un recurso que ayuda a la comunicación.

 

Saber escuchar, para saber hablar

 

La comunicación también se tiene que tener en cuenta los contextos, lugares que propician hablar de un tema controvertido, y otros espacios o momentos que necesitas de una conversación que una, que sea propositiva.

  • Espacio para hablar
  • Ser flexible a otros mapas
  • Dejar los prejuicios
  • Tener y dar libertad de expresión

 

La persona que tiene una buena calidad de comunicación, no es la que está hablando, es la que escucha. Pues escuchar te permite obtener una gran cantidad de información que no se consigue mientras se habla.

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