Resiliencia y coronavirus · BVG Psicologia. Blog
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Resiliencia y coronavirus

Resiliencia y coronavirus

Resiliencia

¿Qué es la resiliencia?

La resiliencia es la capacidad de adaptarse ante la adversidad, la facilidad de recuperación ante situaciones de alto impacto como una amenaza, trauma, tragedia o fuentes de tensión menos fuertes en significados pero mantenidas en el tiempo como los problemas en el ámbito familiar, social, económico  y laboral, o problemas serios de salud y estresores de otros orígenes.

La resiliencia es genuina, cada uno de nosotros tenemos nuestra propia capacidad de integrar las situaciones de riesgo que la vida nos puede presentar. La consulta de psicología en Rincón de la Victoria y más de 10 años de experiencia me han enseñado que este concepto está estrechamente relacionado con la flexibilidad psicológica,  con dejar de rumiar, que es también una habilidad de adaptación ante las situaciones, y que me lleva a pensar en ese otro término muy nombrado actualmente; “fluir”.

Se basa en todos los casos de términos que expresan adaptación, que habla de la dinámica impredecible de la vida. Parece que se abre una nueva perspectiva de la vida, y que después de estar décadas tratando de organizar sistemáticamente la vida, el trabajo, la familia, y hacerlo de forma estática, permanente y rígida.

La vida de las generaciones anteriores era eso; una relación, un trabajo, una casa, un estatus socio-económico…

Esta escena no es actual, pero en ocasiones los descendientes de aquellos, viven su actualidad, cambiante, dinámica, fluida e inestable, con una mentalidad aferrada a expectativas más estáticas. Surge el sufrimiento.

 

La resiliencia no significa que la persona no pase malos momentos o que no sufra, no quiere decir que el dolor no duela, y que no se derramen lágrimas, de hecho, la resiliencia nace del aprendizaje del camino del dolor y la clave es saber reponerse ante la adversidad.

En la resiliencia las conductas, los pensamientos y las acciones se van aprendiendo.

 

Resiliencia y coronavirus

La actualidad nos lleva a combinar la psicología general con el momento que estamos viviendo, y verificar que las características personales son las que diferencian la vivencia de este momento histórico.

Resiliencia en tiempos de Cuarentena.

El coronavirus implica un problema de salud con probabilidad de muerte y las medidas, como el confinamiento,  que se han tomado para frenar el contagio tienen consecuencias psicológicas.

En este contexto la resiliencia es un término psicológico a potenciar, puesto que vivimos momentos de alto riesgo de impacto psicológico que en ocasiones compromete a la vida misma, la supervivencia tiene que ser física y mental.

El aislamiento ha sido una pausa en nuestras vidas, en las actividades laborales, el ocio, el comercio y en las relaciones sociales. Sin previo aviso ni gestión, nos vemos inmersos en esa realidad con un cambio drástico en nuestro modo de vida.

Las medidas adoptadas han, en general, modificado la rutina diaria de la sociedad, la sensación de extrañeza en las primeras fase de aislamiento después de 50 días ya ni se recuerda, el avance de la vida en confinamiento ha pasado por distintos momentos con sus curvas de estrés.

La resiliencia tiene su importancia en estos momentos, en las que el recorrido de la pandemia ya lleva un tiempo y se espera ir hacia el reinicio de la actividad normal. Pensamos en cómo vamos a continuar nuestras vidas después de este paréntesis donde lo que prima es la salud, cuando tenemos que ir incorporando las actividades esenciales para el equilibrio social, familiar y personal.

Las consecuencias del covid19 es peculiar en cada caso, es el momento de  dirigir nuestra psicología hacia la resiliencia, ser consciente de los efectos externos y ajenos a nuestras acciones y aquellas que SI podemos intervenir, que van a depender de nuestro planteamiento, vivir el presente aceptando la realidad para adaptarnos y superar la amenaza es lo que diferencia el potencial de cada uno.

La resiliencia empieza con los detalles, en casa nuestra rutina diaria tiene que incluir tareas de higiene mental y autocuidado, tener un sentido de vida y una dirección de camino ayuda a seguir caminando.

Consejos prácticos para ejercer la resiliencia durante la cuarentena.

Empezamos por ser conscientes de nuestro presente, aquí y ahora. Tampoco antes, pero queda claro que en estos momentos de pandemia por coronavirus debemos vivir al día, un día cada vez, hacer que los retos se dividan en pequeños pasos para que las consecuencias económicas, psicológicas y de salud por esta situación no nos abrume. Ir dando los pasos nos alienta a ver los pequeños logros que vamos consiguiendo y nos motiva para avanzar.

Disciplina y rutina

La armonía se consigue con el orden, y la práctica de ella, con la disciplina. Es sencillo, no es una tortura, es mantener un horario, una alimentación saludable, hacer actividades físicas y mentales, tiempo de descanso y ocio,  dedicación y esfuerzo. Tener un sentido de vida que de forma y significado al día y hacer que los días sean la oportunidad de disfrutar y agradecer la vida que tenemos.

 

BIO-PSICO-SOCIAL

 

Actividad física y resiliencia

La actividad física también forma parte de la resiliencia; la dificultad se enfrenta con ánimo y salud. En referencia a lo corporal incluimos ejercicio, alimentación, descanso, sexualidad y respiración como base de una buena salud que retorne en buena resiliencia.

 

Actividad mental y emocional para ser resiliente

Mantén tu psicología centrada en el progreso, la solución, y el cuidado personal El diálogo interior, mantener una buena estabilidad emocional, estar ocupado en cosas útiles, los autosabotaje mentales forman parte de nosotros. Cada día practicar emociones positivas de amor y paz.

Actividad social

Somos seres sociales, necesitamos estar con otras personas y tener experiencias placenteras con otros, enriquecer los lazos afectivos y compartir nuestra vida con otros es fundamental en nuestro cuidado personal. La tecnología nos ha facilitado mantener esta comunicación virtual en el confinamiento. Un aspecto que está ausente en estos momentos en la afectividad corporal, no podemos tocarnos, los abrazos y saludos con besos estan prohibidos,  el contacto limitado a la unidad de convivencia.

La postura más saludable es reforzar los apegos con los recursos que si tenemos, agradecer que podamos tener vínculos sociales y dar el valor que tiene.

Las reuniones y demás actividades sociales, ya vendrán.

La resiliencia nos ayuda a reinventar el propósito y la estructura de nuestra vida después de las grandes sacudidas del momento. La confianza en la existencia y fluir en la incertidumbre son ingredientes de resiliencia, el equilibrio mental es un espacio de cuidado y cultivo diario.

 

“Quizás las cosas nunca vuelvan a ser exactamente como antes, la humanidad debe superar esta situación y seguir adelante, pero es necesario un cambio en nuestra forma de ser para que el mundo sea un mejor lugar.”

 



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