Quiero parar de comer · BVG Psicologia Blog Psicologia y comida.
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Quiero parar de comer

Quiero parar de comer

 

“Quiero parar de comer” es algo que uno se dice cuando no esta agusto con su alimentación. Me parece que es un tema interesante.

Quería escribir un poco sobre psicología y comida.

No tengo ninguna intención de dar soluciones maestras ni siquiera explicaciones universales, tan solo nombrar, reflexionar y escribir.

Hace unas semanas pasé un par de horas hablando de la alimentación con una estupenda nutricionista, nos reunimos porque considera esencial la parte psicológica que puede influir en su labor con los clientes.

La psicología y la alimentación

Es un tema poco atendido y es una realidad diaria. El planteamiento es que la relación que las personas tenemos con la comida puede ser en algunos casos, una manifestación de la relación que tenemos con nosotros mismos.

Se trata de una relación bidireccional; el estado de ánimo influye en lo que comemos y lo que comemos influye en nuestro estado de ánimo (depresión). Y esto pasa constantemente y en ambas direcciones, forma parte de nuestro día a día y nos pasa totalmente desapercibido, salvo en ocasiones destacadas que culturalmente se tienen más en cuenta. Por ejemplo momentos de alegría o celebración que se acompañan con una comida, otros momentos de preocupación o contención donde el cuerpo no admite ningún alimento, la conocida imagen de la persona dolida y triste que come dulce para sentirse mejor.

Educación emocional y alimentación

Todos tenemos algo de información básica sobre educación nutricional y sabemos que el cuerpo necesita comer variado, varias veces al día y demás…. Sabemos que si uno ingiere más comida de la que su cuerpo necesita se acumula a modo de grasa y si ingerimos menos el cuerpo recurre a sus reservas. Y es llamativo cómo habitualmente las personas que tienen dificultades con la comida son aquellas que más saben, y la información y el conocimiento no lo solucionan. En ocasiones se vive como una lucha constante contra la voluntad y el impulso de consumir alimentos que son más grasos, que tienen exceso de azúcar,…y se tiene la comida muy presente, se piensa y actúa en torno a la comida. La sensación continua de estar frenando el deseo se convierte en culpa, desaprobación y crítica. Se siente la comida como en un constate pensamiento que uno quiere dejar de rumiar, se consume mucho tiempo en torno a la comida.

 

Las relaciones con la comida.

Las relaciones con la comida pueden ser tan complicadas como las que tenemos con nosotros mismo o con los demás, en ocasiones a través de la comida uno se castiga, maltratandose con excesos que no sientan bien. A veces uno se boicotea, demostrándose continuamente que no alcanza los logros que se propone. En otras situaciones uno mismo se convierte en el propio espectador de la pérdida de control sobre la ingesta de comida, sin poder parar el impulso de comer.

La rigidez, el perfeccionismo, la crítica, el poder, la satisfacción,…un sinfín de emociones y sentimientos se vuelcan en la comida. Partiendo de que la alimentación es una necesidad que tenemos que gestionar, una vez cubierta el aspecto fisiológico, vamos incluyendo la comida en otros ámbitos, ya no solo como necesidad biológica, le damos el matiz personal que tiene referencias de protección y seguridad, el acceso a la comida es una de las ventajas de los países desarrollados económicamente, es nuestra señal de abundancia y eso llega hasta nuestras casa, nuestras neveras, en la inercia de acumular frente a la escasez, pues si damos un paso más, se lleva hasta el propio cuerpo, acumulación y abundancia, donde perderse psicológicamente.

También llevamos la comida al contexto social, nos reunimos en torno a ella y hacemos de la comida un momento de disfrute y de compartir, poco que ver con la necesidad primaria. Y más allá, ya en un número menor de personas hacen de la elaboración de la comida su fuente de satisfacción personal, siendo el creador de lo que otros degustan, ya a nivel de autorrealización profesional.

Psicología para comer mejor

Con estas palabras y sin pretensiones, sólo reflexionar sobre el mundo de posibilidades que algo tan importante y tan poco valorado, en ocasiones, nos da la comida. Siendo consciente de muchos más aspectos  de los que se podría hablar, seamos un poco observadores para conocer cómo nos relacionamos con la comida.

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