Dependencia emocional: Qué es y cómo superarla · BVG Psicologia
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Dependencia emocional: Qué es y cómo superarla

Dependencia emocional: Qué es y cómo superarla

 

Qué es la dependencia emocional

La dependencia emocional en psicología para adultos trata de la dependencia afectiva que consiste en distintas formas de comportamientos adictivos dentro de una relación entre dos personas donde se da una asimetría en el rol de cada persona. Cuando las conductas implicadas se estructuran como el mismo proceso adictivo del dependiente a sustancias químicas, la dependencia se refuerza positivamente y atrapa a la persona de forma casi incontrolable.

Cómo superar la dependencia emocional

Para superar la dependencia emocional el enfoque desde la consulta de psicólogos en rincón de la Victoria se basa de enfocar la dependencia emocional como el resultado de las necesidades internas y pasar al manejo de estos anhelos desde uno mismo.

En primer lugar se trata de ser consciente del bucle en el que uno se encuentra, guiando aquello que la persona trata de poner en el otro, hacia uno mismo, y viendo la dependencia emocional como una actitud en el manejo de su situación interior, dando la posibilidad de cambio.

 

No puedes depender de nadie para ser feliz, ninguna relación te dará la paz que tú no hayas formado en tu interior.

 

Cada uno de nosotros somos la fuente de nuestro poder de gestión, la herramienta principal es la propia persona, la capacidad de escuchar su propia esencia, para guiarse hacia lo emocionalmente sano.

La dependencia es un vínculo adulto-progenitor que nos permite la vida y crecimiento de la cría, tiene su origen en el nacimiento, físicamente dependemos de los cuidadores hasta que conseguimos la autonomía muscular y desarrollo psicomotriz necesario para conseguir andar por sí mismo.

Psicológicamente en el proceso de ir creciendo vamos buscando la propia individualización hasta que la dependencia emocional se difumina.

Tratamiento de la dependencia emocional

La propuesta de tratamiento de la dependencia emocional es superar la dificultad de ser adultos maduros que reparan sus pasadas relaciones de apego en la infancia donde se sintió mermada la protección y seguridad que su integración emocional pretendía. Desde este punto de partida se generan futuras relaciones de necesidad y de búsqueda.

Cuando ponemos en el otro heridas por reparar que no le corresponde surgen conflictos de pareja  pues el vínculo que se crea es un intento de reconstruir aquello que quedó sin satisfacer en el pasado. Es un mecanismo de autorregulación que implica al otro en la solución de asuntos interiores que se tratan de cerrar. De esta manera, pretendiendo sentirnos completos con la ayuda del otro, la felicidad de la pareja, se entra en confluencia y se gesta la dependencia emocional.

Las relaciones y la dependencia emocional

Las personas nos relacionamos con nuestro exterior según nuestro sistema de creencias, la dependencia emocional se origina desde un esquema en búsqueda de reconocimiento exterior, se  piensa y se siente insuficiente. Esperando que la mirada del otro le aporte la seguridad, la confianza y la valoración que debería de sentir uno por sí mismo.

“No hay amor suficiente capaz de llenar el vacío de una persona que no se ama a sí misma”

La dependencia emocional es la forma de relacionarse con una pareja, amistad, o persona desde una perspectiva desigual en la que uno se coloca por debajo del otro, con el mensaje de responsabilidad sobre él.

Esa inercia en la manera de relacionarse con los otros en este presente surge de la necesidad emocional de amparo que el niño necesita en su infancia. Tal vez suene extraño que después de tantos años los adultos tengamos asuntos emocionales por resolver que sean de la infancia, nos cuesta entender este planteamiento en algo tan invisible, como son las emociones. Usemos el cuerpo, lo físico para hacer un ejemplo, digamos que físicamente uno desde pequeño va avanzando en habilidades y destrezas del propio cuerpo. Psicológicamente también se va avanzando y si se aprende a “andar” con muletas, uno seguirá usando las muletas para andar y pensando que su capacidad de movimiento es posible gracias a algo externo de lo que depende.

Desde esta perspectiva la dependencia emocional es una expresión de una interiorización de incapacidad para avanzar por sí mismo, quedando atrapado por la sobrecarga de anhelos y carencias afectivas que le aferran a una realidad basada en una dificultad pasada.

Parece que esta escena es fácil de entender desde fuera y difícil desde dentro, la postura que habitualmente se acompaña es la de queja, por no conseguir que el otro o la vida les de lo que tanto se busca y la crítica victimista y el neuroticismo llenos de mensajes de poca valía y abandono.

Se produce un bucle interno y en la relación, en el que se siente no valorado y débil. Que le empuja a mendigar y exigir la atención y el amor que necesita. La relación se contamina, ambos son fruto de las necesidades internas por completar y vuelcan su inmadurez.

Los recursos psicológicos que tenemos para evitar estas relaciones tóxicas es tratar de cultivar nuestro amor propio, nuestro conocimiento personal, nuestras fortalezas, seguridad y confianza. Desde esta relación personal de respeto y calidad con uno mismo podemos generar relaciones saludables y equilibradas.



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